Denuncian violencia policial en actividades de protesta contra el mundial durante llegada de Clara Brugada a Coapa

Ciudad de México; 23 de febrero de 2026.

Vecinas y vecinos de Santa Úrsula Coapa, en el sur de la Ciudad de México, junto a diferentes colectivos denunciaron hostigamiento policial e intento de detención durante una actividad de protesta realizada ayer en las inmediaciones de la estación “Estadio Azteca” del Tren Ligero, sobre Calzada de Tlalpan.


De acuerdo con publicaciones difundidas a las 13:00 horas de ayer en la página de Facebook de la Asamblea Vecinal contra las Mega Construcciones Tlalpan-Coyoacán, al lugar arribaron al menos cinco patrullas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), personal de la Secretaría de Obras y Servicios y personas vestidas de civil. En los videos compartidos por la asamblea, integrantes señalan que elementos de la SSC les preguntaban reiteradamente a qué hora concluirían la actividad.

El hostigamiento ocurrió durante la visita a la zona de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien acudió para la implementación del programa “Casa por Casa”.
Una hora después de su llegada, según denunciaron los participantes, elementos de la SSC intentaron detener a uno de los asistentes a la protesta. La acción no se concretó luego de la intervención con otras personas presentes y de medios libres que documentaban la actividad. Posteriormente arribaron más patrullas al sitio, donde permanecieron tanto sobre Calzada de Tlalpan como en el bajo puente donde se desarrollaba la protesta.

Como parte de la jornada, las y los manifestantes realizaron una intervención gráfica en un espacio publicitario ubicado bajo el puente, donde escribieron:

“Detrás de la copa, las fosas. ¡Bienvenidas madres buscadoras. Coapa CDMX!”

La consigna hace referencia, según explicaron, al aumento de desapariciones, la localización de fosas clandestinas y la falta de apoyo institucional a familiares de personas desaparecidas.

Durante más de 3 meses, cada domingo la asamblea vecinal en compañía de colectividades solidarias, se ha reunido en el bajo puente. Han denunciando las consecuencias de los preparativos para el Mundial de fútbol 2026. México será una de las tres sedes, una de ellas en el ahora Estadio Banorte.
Diversas organizaciones anti-mundial y anti-gentrificación han denominado este evento como “el mundial del despojo”.

Desde el anunció del proyecto Conjunto Estadio Azteca en 2021, habitantes de Tlalpan y Coyoacán señalaron que el proyecto traería efectos negativos para los habitantes como la escacez de agua en el pueblo originario de Santa Úrsula Coapa. Pese a esto, han denunciado que el gobierno capitalino otorgó la concesión ilegítima de un pozo para la extracción de agua a la empresa Televisa. Hasta el momento no ha sido retirada.

En el contexto de lo que diversas colectividades han denominado “el mundial del despojo”, integrantes de la asamblea señalan que en los últimos meses han aumentado los desalojos ilegales y proyectos inmobiliarios irregulares vinculados a la turistificación que generará el Mundial de 2026.


Asimismo, sostienen que distintas protestas contra los preparativos del evento han sido contenidas o reprimidas por autoridades capitalinas.
Colectivos de madres buscadoras y organizaciones de pueblos originarios han anunciado que continuarán las movilizaciones en las inmediaciones del estadio en las próximas semanas, como parte de una serie de acciones para visibilizar sus demandas.