21 de octubre de 2025.
El pasado 15 de octubre de 2025, un grupo de padres de familia se manifestó a las afueras de la Escuela Secundaria Técnica 97, “Bernardo Quintana Arrioja”, ubicada en la alcaldía Iztapalapa. A esta manifestación, se sumó parte del personal, docentes y trabajadores de servicios. Los motivos eran variados, pero destacaba la exigencia de destitución de la Directora del plantel Silvia Yolanda Torres Godínez por los malos manejos del plantel, violencia contra parte del personal y temas de incertidumbre en el manejo de los recursos; también la exigencia de que hubiera plantilla completa del personal y que el personal diera clases, pues destacaban que, particularmente en el turno vespertino, algunas maestras y prefectas se juntan a platicar y descuidan a los estudiantes a quienes les dicen, “no hagan tanto ruido y los dejo usar su celular”, o cosas como “les voy a dar 10 minutos de clase, pongan atención y les doy los 40 minutos restantes de clase libre”.
La manifestación causó incomodidad en un grupo de padres y madres de familia que argumentaban que se les estaba negando el derecho a la educación a sus hijos; lo que no sabían es que el derecho a la educación se les niega sistemáticamente todos los días, con el faltante de docentes, aunado a los docentes que no les dan clase por estar platicando y sin embargo, no había sanción de ningún tipo de parte de la directora ya que ella era parte de esta falla sistemática, pues las mismas maestras y prefectas que se reúnen a platicar descuidando a los grupos y negando con ello el derecho a la educación, se encerraban en la dirección a convivir con la directora en horario laboral; no dejamos de mencionar que ademas de reunirse a convivir, platicar y comer, también se reunían para hacer rituales de santería dentro de la dirección.
El derecho a la educación no se da sólo por entrar a la escuela, tiene que ver con las relaciones que se construyen dentro de las aulas, pero si en éstas, no hay clase porque no hay personal o no hay clases porque el personal está platicando, éste derecho está siendo violado. De la misma, forma, se denunciaban a maestras que les hablan con groserías a los estudiantes, de tal forma que si bien los docentes están dentro de las aulas, si en éstas las relaciones se basan en faltas de respeto, la educación que se está recibiendo, no es definitivamente la ideal.
Algunos padres de familia inconformes molestos, increparon a quienes se manifestaban, argumentando que eran minoría; es un hecho que no necesariamente las mayorías poseen la razón, al contrario, ocurrió que un grupo preocupado por la dinámica interna del plantel decidió actuar consecuentemente con sus principios y manifestarse, pues ya se había intentado dialogar con la directora del plantel y sólo habían recibido respuestas evasivas. Si bien la manifestación generó incomodidad, el conflicto es parte necesaria del ser humano, pues en su superación, avanzamos hacia las mejoras que queremos. Al final, muchos padres, madres de familia, pero sobre todo alumnos, dieron la razón a quienes iniciaron la manifestación y muchos de éstos se sumaron y dieron muestras de solidaridad al personal violentado y confirmaron que lo que se denunciaba, era real.
Basta decir que tras la manifestación, padres y madres de familia se enteraron de lo que acontece en la escuela, de los altos costos de los precios de la cooperativa, del abandono de las instalaciones, de las plagas de insectos desde arañas hasta cucarachas, de las peleas afuera y adentro del plantel, se enteraron que sus hijos e hijas fueron direccionados a firmar un documento en el que afirman que en la escuela no les han vendido ningún paquete fotográfico (cuando la realidad es que sí se vendía un paquete con “CREDENCIAL OFICIAL”), se enteraron de que en las Escuelas Secundarias Técnicas la directora o director es el mismo en la mañana y en la tarde; por primera vez en lo que iba del ciclo, voltearon a mirar a sus hijos e hijas y les preguntaron si era cierto todo lo que se decía y desafortunadamente, la respuesta fue un “SÍ”.
Se puede estar o no de acuerdo con las formas de manifestación, pero la realidad ahí está, en el día a día, personal violentado, estudiantes a quienes sistemáticamente se les niega el acceso a la educación, padres de familia que no están enterados de lo que acontece y no porque no quieran, sino porque desde la dirección, se restringía la participación de los padres y madres de familia; simplemente, se denunció que la actual Sociedad de Padres de Familia se conformó sin asamblea general por decisión de la directora, aún cuando algunas madres de familia alzaron la voz para que se llamara a asamblea general, pero la directora argumentó: “así se acostumbra en esta escuela”.
Se espera que las autoridades, destituyan a la directora, que por ahora está separada del cargo. Si bien se rumora que no está en la escuela porque tiene miedo de ser agredida por padres de familia, la realidad es que está separada de su cargo porque tiene una denuncia penal de una maestra a quien sacó del plantel, mediante pruebas falsas hechas por algunas maestras y madres de familia manipuladas por la directora. Además, se está a la espera de los resultados de 4 inspecciones hechas en el plantel donde el personal pudo, mediante cuestionarios anónimos, denunciar los malos tratos de la directora. Las autoridades, encabezadas por Ernesto Scheinvar Coordinador Sectorial, Cesari Salas Director Técnico y Carlos González Subdirector General de Secundarias Técnicas, conocen el tema y escucharon de boca de madres de familia las necesidades del plantel; se está a la espera de que la razón, el bien del personal y de los alumnos, encaminen la decisión de la autoridad Educativa.
No está de más decir que lo que está sucediendo en la Técnica 97, ocurre en otras secundarias técnicas, sistema en el que existe una red de complicidades que encubren a las autoridades violentas e ignoran las voces que quieren mejorar las condiciones de las escuelas y con ello la educación de las y los alumnos. Pero las voces que no callan cada vez son más, el muro de la impunidad se agrieta y se avisora otra realidad.

