Denuncian despojo y allanamiento del Centro Cultural de Tlaxiaco, Oaxaca

Octubre de 2025

 

Situación sobre el despojo y allanamiento del Centro Cultural de Tlaxiaco, Oaxaca, por parte de la actual administración municipal a cargo del Presidente Municipal Jorge Octavio Hernández Martínez

 

Durante diecisiete años, el Patronato de Arte y Cultura de Tlaxiaco, A.C., con el cual colaboramos activamente, tuvo a su cargo la custodia, administración y fortalecimiento del Centro Cultural de Tlaxiaco. Este patronato no solo asumió la responsabilidad económica del mantenimiento del inmueble, sino que impulsó una importante labor de difusión artística y cultural, conforme a lo establecido en el contrato de comodato y en su acta constitutiva. A pesar de que las administraciones municipales omitieron proveer los recursos básicos para el funcionamiento del recinto, el patronato mantuvo una intensa agenda cultural que posicionó al Centro Cultural como un referente estatal y nacional, dedicado a la promoción de la cultura viva y la riqueza artística de la región mixteca.

En los últimos seis años, bajo la coordinación de Cocotzin Prieto y Cimarrón Montañés, el espacio adquirió una relevancia singular en la Mixteca oaxaqueña. Desde ahí se abordaron temas fundamentales de derechos humanos: la defensa de los derechos de las mujeres, la tierra, las infancias y juventudes; la protección del patrimonio cultural inmaterial, el fomento a las lenguas originarias, la visibilidad de grupos vulnerables, la inclusión de la comunidad LGBTQ+ y el acompañamiento a personas desplazadas. Todo ello en un marco de humanismo y pluralidad.

Sin embargo, el 22 de enero de 2025, la nueva administración municipal irrumpió de manera ilegal en el inmueble, rompiendo candados e impidiendo el acceso al patronato y a sus colaboradores. En el interior fueron retenidas 291 obras de arte, materiales de trabajo, herramientas de grabado, objetos de exposición y una biblioteca con más de 8,000 libros. Este acto constituye un despojo de un bien otorgado en comodato por cuarenta años, además de una violación a los derechos culturales y laborales de quienes sostenían el proyecto. A pesar de haber solicitado diálogo con el gobierno municipal en tres ocasiones, jamás se nos concedió audiencia.

Posteriormente, el 24 de enero, la Sindicatura de Procuración notificó —sin folio y de forma unilateral— la disolución del contrato de comodato, contraviniendo lo estipulado en sus cláusulas y en la ley, ya que únicamente un juez civil puede determinar dicha rescisión. Paralelamente, el Presidente Municipal Jorge Octavio Hernández Martínez emitió declaraciones públicas en medios locales y redes sociales, desacreditando el trabajo del patronato y poniendo en riesgo la integridad de sus integrantes, al mantener patrullas, módulos de vigilancia y cámaras frente a sus domicilios.

Ante el hostigamiento y las amenazas, se presentó una queja ante la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), a través del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas A.C. (CEDHAPI), solicitando medidas cautelares que fueron negadas. Asimismo, la Mtra. Cocotzin Prieto Jiménez interpuso una denuncia ante la Fiscalía del Estado de Oaxaca, con número de carpeta 6048/TLAXIACO/2025, actualmente sin resolución. Por su parte, el Patronato promovió un amparo (376/2025-VII-A) contra la toma ilegal del inmueble, mismo que fue
desechado por el Juez Décimo Primero del Estado, y hoy se encuentra en revisión ante el Tribunal Colegiado en Materia Civil y Administrativa del Décimo Tercer Circuito.

Gracias a la intervención de la Mtra. Elizabeth Lara, titular de la DDHPO, se logró recuperar parte de las obras y materiales, aunque diez piezas fueron sustraídas y varias resultaron dañadas. Este acto de violencia patrimonial ha tenido consecuencias económicas, emocionales y psicológicas para quienes integramos este proyecto, obligándonos incluso a abandonar Tlaxiaco ante la falta de garantías y protección.

La pérdida del Centro Cultural de Tlaxiaco representa un grave retroceso para la vida artística y social de la región, pues este espacio era un punto de encuentro plural que rompía con los patrones de exclusión, racismo y clasismo característicos de los gobiernos municipales, impulsando en su lugar una cultura de respeto, inclusión y dignidad para los pueblos de la Mixteca.

 

ATENTAMENTE:

Cocotzin Prieto Jiménez

Artista y promotora cultural

Cimarrón Montañés

Artista y promotor cultural.