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17 de octubre de 2017. Día 4, Caracol de Roberto Barrios, QUE HABLA PARA TODOS, MAREZ “Del Trabajo”.

El desayuno se sirvió temprano en el auditorio que sirvió también de albergue, los compas ofrecieron alimentos para todos los invitados. Afuera, un compañero del pueblo ñusavi de Oaxaca comenzó a platicar con un compañero yaqui de Sonora. Pronto se reunieron al rededor varios delegados y concejales del CNI y el CIG, en una especie de asamblea informal. El hombre yaqui, fornido y de acento marcadamente norteño, decía que la falta de respeto a los territorios indígenas era generalizada y que ellos se organizaban para marcarle un alto a los saqueos y abusos por parte del gobierno. Luego la conversación tomó la dirección de la ecología pues en el norte se han estado usando muchos químicos, herbicidas y pesticidas en los cultivos. El hombre ñusavi, ginecólogo y médico cirujano graduado de la UNAM, habló entonces sobre el ciclo biológico. Las catarinas, esos insectos rojos con manchas negras, se comen a otros insectos dañinos y hay también plantas que crecen entre los cultivos y que ayudan a la tierra, pero los estamos matando lamentó. Un hombre se acercó a decir que estos intercambios eran el fruto del CNI, porque ahora sí ya se estaban conociendo y organizando los indígenas de todo el país.

La caravana salió temprano de La Garrucha, pues sería de nuevo un largo camino lleno de dificultades. De nuevo un autobús se descompuso y los pasajeros se tuvieron que redistribuir en los demás autobuses. La llegada al Caracol Roberto Barrios fue de noche. Los autobuses se detuvieron un poco antes de la entrada y cientos de personas comenzamos a caminar lentamente con linternas en la oscuridad, entre los altos árboles de la selva, escuchando el cantar de los insectos, los “¡Zapata vive, la lucha sigue!” y la caída del agua de una cascada cercana.

La concejala de la pueblo coca de Mezcala, Jalisco, cuya comunidad se asienta el lago de Chapala, habló de la resistencia y lucha que dan hoy en día, pues empresarios voraces se han apoderado del agua desviado el río y culpando a los pobladores cuando se han defendido, dijo, “la lucha ha sido contra ricos nacionales internacionales, ahí esta la colonia de norteamericanos más grande de Estados Unidos, nuestras tierras se han convertido en la ambición de los fraccionadores, toda la cuenca del lago son fraccionamientos residenciales, van despojando poco a poco a cientos de comunidades. (…) Nosotros tenemos un gobierno tradicional propio y eso nos ha permitido conservar lo poquito que nos queda, por eso estamos con esta iniciativa luchando con los pueblos del mundo, no solamente con gente de las comunidades, se han juntado sindicatos de maestros, obreros, trabajadores, estudiantes, es una lucha por la vida, por la organización. Por que probablemente sea una de las ultimas oportunidades de salvar lo que nos queda. Es un orgullo y un aprendizaje estar aquí con ustedes.“

En el encuentro estuvo presente la tía Hilda, madre de César Manuel González Hernández, uno de los estudiantes de la Escuela Normal Rural Raul Isidro Burgos de Ayotzinapa desaparecido el 26 de septiembre de 2014, dio su palabra “a tres años de la desaparición forzada de nuestros muchachos no ha habido verdad ni justicia. Nosotros seguimos caminando y exigiendo la presentación con vida de nuestros 43 muchachos. Es muy difícil, compañeros el despertar y saber que no está tu hijo, que no sabes una respuesta, este dolor tan grande que llevamos como madres y padres es día a día, cada momento cuando desayunas, cuando comes, cuando duermes. No hay diferencia entre nosotros y ustedes, hablamos lenguas y han tenido desaparecidos ustedes también. Este dolor tan grande que llevamos es muy difícil de canalizar y como madres y padres amamos a nuestros hijos y seguiremos luchando y con la ayuda de todos ustedes compañeros y compañeras alzáremos esa voz de esos 43 y miles más desaparecidos. No es justo que por ser pobres, nuestros muchachos lo único que quieren es seguir estudiando, enseñando en los lugares más marginados de nuestro país y ellos aman la tierra también, por eso compañeros no nos dejen“ a su lado estaba don Bernabé padre de Adán Abraham de la Cruz y don Estanislao padre de Miguel Ángel Mendoza Zacarías. Sus palabras se sintieron en la piel de todos los asistentes que pudiesen tener un poco de empatía.

Ante estas palabras la vocera dijo “después de escuchar a todos estos hermanos del CIG y escuchar a los padres y madres de Ayotzinapa vemos que es una realidad, es la realidad de México de nuestras comunidades, este dolor es el capitalismo que quiere quitarnos del medio, quiere que dejemos las tierras tan preciosas que tenemos que no peleemos que no nos unamos, es lo que quieren. (…) Vamos a unir nuestros esfuerzos y juntos pensar cómo hacer un México que surja de abajo.“

La noche terminó como las demás, fiesta, música, alegre rebeldía y una lluvia sabrosa para el calor de la selva, la gente comenzó a subir al escenario donde tocaba el grupo resguardado por un techo de lámina, mientras otros se amontonaron en la entrada del auditorio donde dormían los delegados, descansamos al lado del hermoso río y al lado de personas dignas y valientes. La vida continua después de escuchar y compartir con estas mujeres y saber de sus luchas y resistencias, pero ya no se puede continuar igual, algo se tiene que mover y algo en nuestras conciencias debe vibrar para caminar y cambiar.

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…Continua al siguiente día de la caravana…

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