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15 de octubre de 2017. Día 2, Caracol de Morelia,TORBELLINO DE NUESTRAS PALABRAS, MAREZ “17 de noviembre”.

 

La caravana partió de Guadalupe Tepeyac a las 7 de la mañana. Hubo numerosos contratiempos y aunque la hora del encuentro había quedado “sin precisar”, las bases de apoyo y milicianos zapatistas, integrantes de la sexta, vecinos y medios de comunicación, esperamos durante horas la llegada de las delegaciones de CNI. En el trayecto la caravana se detuvo en un poblado donde los distintos choferes y la coordinación discutieron acerca del camino que tenían por delante. Se creía sería difícil pues por la lluvia los caminos de tierra no estaban en las mejores condiciones. Desde el autobús alcancé a ver un árbol de frutos grandes y verdes, desconocido para mí. Pregunté qué clase de fruto era, detrás de nosotros, un joven cora de Nayarit dijo “son bosh”. Una mujer nahua de Colima me dijo “de donde yo soy les decimos “huasecomate“, pero más al norte les dicen ayales”. Más tarde supe que también les llaman cuastecomate, en otra adaptación al español.

Ella, de la comunidad nahua de Zacualpan, municipio de Comala en Colima, se acercó al CNI porque desde hace años su pueblo está en lucha contra las mineras que han incurrido en el territorio que originalmente les pertenecía, para ella la consciencia y la identidad indígena son un punto fundamental en su lucha pues, según cuenta, hay quienes en su comunidad afirman que en México “ya no hay indígenas”. Avanzando entre sembradíos y milpas, entre las filas de asientos del autobús había un intercambio de recetas tradicionales de distintos pueblos y culturas, intercalado con discusiones políticas en las que bien hablaban de maíz y citaban a Gramsci. La caravana fue el encuentro de luchas y culturas y esto se hizo evidente hasta en la forma de nombrar las cosas. Fuimos testigos de que los pueblos no piden permiso para rebelarse, para luchar por la vida, se levantan y ya.

Al atardecer fuimos llegando al Caracol de Morelia, zona tzotz choj. Adelante pasó la vocera Marichuy y detrás de ella entraron a pie cientos de personas integrantes de decenas de pueblos indígenas de México. El encuentro, dirigido desde lo alto de un templete en la gigantesca explanada del caracol y resguardado por milicianos zapatistas, comenzó ya de noche.

En voz de una compañera la Junta de Buen Gobierno Corazón del Arcoíris de la Esperanza” se dio la bienvenida disculpándose por no poder ofrecer mejor alojamiento pero agradeciendo la visita a este espacio de todos y todas. Los caracoles se perciben como lugares mágicos por que ahí somos compañeros y compañeras, lugares donde te sientes te puedes sentir segura, lugares donde nada se pierde y si se pierde regresa a ti, lugares paralelos por autónomos.
De parte del EZLN el CCRI-Zona Tzotz Choj reiteró las palabras de bienvenida y de parte del CCRI-Comandancia General la comandanta Miriam profundizó en el recuento histórico contando cómo hace años los zapatistas se fueron al monte a las tierras que los ricos no querían, “nuestros abuelos salieron a refugiarse a vivir ahí en los cerros para que pudieran salvarse un poco de la explotación. Por familia fueron huyendo en las montañas (…) Gracias a nuestros abuelos que ellos nunca dejaron de trabajar en común, en colectivo, y así fundaron sus poblados, no eran ejidos, son poblados, después apareció los poblados, pero más aún, no salieron en la libertad nuestras abuelas, porque nuestros abuelos traían un pensamiento del patrón, aprendió del patrón que cómo lo trataban a las mujeres y ya después aparece el patroncito de la casa que los hombres no respetan a las mujeres, lo maltratan a las mujeres, lo golpean a las mujeres, lo humillan a las mujeres; es lo que nos pasó, compañeros y compañeras. “. Con estas palabras muchos nos preguntaromos  por primera vez si el machismo proviene de ese mismo pensamiento de patrón, ese tirano explotador que arrebata las tierras y viola a las mujeres y que ha colonizado las mentes.

La vocera Marichuy le cedió la palabra a tres compañeras del CIG. Primero hablo la concejala Julia Romero, del pueblo Guarijío de Amacurahui, Sonora, relatando a detalle el estado actual de la resistencia que desde 2010 han levantado contra el despojo de su territorio sagrado por el proyecto de muerte de la Presa los Pilares en el Rio Mayo. Después, la concejala Magdalena Garcia Durán de San Felipe del Progreso, Estado de México, defensora de las mujeres migrantes quien en 2006 y durante 19 meses fue la única presa política de Calderón que Amnistía Internacional en su momento se digno a reconocer, nos habló sobre el despojo de sus tierras y su lengua y de como afecta el racismo y la explotación a los niños. Finalizó su discurso con un llamado a la lucha “nadie va a cambiar este mundo si nosotros y nosotras mismos no cambiamos nuestra forma de pensar. Nosotras y nosotros, si no luchamos no va a cambiar esto. Aquí está el Concejo, pero el Concejo no va a hacer promesa para cambiar. El Concejo tiene que caminar junto con el pueblo, porque el pueblo es el que sabe cómo viven, es el que conoce cómo están en su comunidad.”

Hablo también la concejala Guadalupe Nuñez de Tonalá, Chiapas quien recientemente ha sufrido junto con sus compañeros de la costa, distintas formas de hostigamiento durante las labores de apoyo comunitario que ha habido por los sismos y también a razón de sus años de lucha contra la privatización del agua y las altas tarifas eléctricas. “Quiero agradecer a todos y todas las compañeros nacionales e internacionales que se han solidarizado (…) con ese apoyo que nos han hecho llegar hasta la costa de Chiapas y la parte de Juchitán, Oaxaca y otros estados que han sido devastados por el temblor del 7 y 19 de septiembre (…) les agradezco mucho esta fuerza que nos han demostrado los compañeros zapatistas y cuando queremos claudicar este ejemplo nos da la fortaleza para seguir adelante, muchas gracias“.

Por último, la vocera Marichuy cerró el acto retomando la palabra de sus compañeras: “Algunos lugares han costado muertes, encarcelamientos, desaparecidos, represiones, pero no importa, creo que todos los que estamos en el Congreso Nacional Indígena estamos sabidos de lo que nos espera y vamos a seguir adelante, y solamente la organización de todos los pueblos indígenas podemos demostrar al poder, al capitalismo, que sí podemos quitarlo de raíz (…) este sistema que nos está queriendo acabar, principalmente a nuestros pueblos, a nuestras comunidades, a nuestros habitantes, nos están imponiendo programas, y estos programas solamente traen división al interior, traen muerte de nuestras tierras, traen contaminación de nuestras aguas, y por eso ya no estamos de acuerdo como pueblos indígenas que estamos dentro del Congreso Nacional Indígena.“

Detrás del templete se preparaban bases de apoyo zapatistas con sus instrumentos musicales. Empezó la música y el baile, seguida de una fiesta que, de nuevo, duró toda la noche con mucha alegría. En el Caracol se preparó un auditorio como inmenso dormitorio para albergar a los delegados, concejales e invitados.

Aunque muchos de los medios puedan puedan borrar en sus notas las palabras de las concejalas a estas alturas hemos visto claramente que el planteamiento de utilizar la plataforma del teatro electoral para darle voz a las resistencias, ha tomado forma.

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…Continua al siguiente día de la caravana…

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