ESTRATEGIA GUBERNAMENTAL VIOLENCIA EN EDO de MÉXICO CDHZL

Alerta ante la incursión de grupos de choque e infiltrados en las manifestaciones contra los gasolinazos en Naucalpan y Nicolás Romero

4 de Enero de 2017

El Estado de México ayer vivió una situación de auténtico caos e ingobernabilidad. Sobre los hechos de desmanes y saqueos acaecidos en Naucalpan y en Nicolás Romero, existen serios indicios de que se trata de una provocadora estrategia gubernamental para intimidar las protestas y la inconformidad popular contra los gasolinazos. Para así justificar un uso de la fuerza desmedido y la aplicación de facto de la #LeyEruviel.

Habitantes de distintos municipios del Estado de México bloquearon con un montacargas, desde las 10:00 horas de este lunes la México-Toluca, con dirección a la capital del país. Los manifestantes portaban algunas pancartas en las que se leía “Fuera Peña” y “No más gasolinazos”. Los manifestantes buscan que el costo de las gasolinas bajen hasta los 9 pesos por litro. La vialidad fue desbloqueada después de más de cinco horas, luego de que los manifestantes entablaron un diálogo con la Policía Federal. Hasta ese momento, el saldo había sido de cinco personas detenidas. Sin embargo, hasta el día de hoy los bloqueos continúan esporádicamente por parte de vecinos en conjunto con transportistas.

En Naucalpan, en la zona de Chamapa, la noche de este martes se reportó en redes sociales la presencia de un supuesto grupo armado que aprovechó las manifestaciones en Naucalpan para asaltar a automovilistas, peatones y comerciantes. La policía llamó a las tiendas de autoservicio a que cierren y bajaban a pasajeros del transporte colectivo diciéndoles que se fueran a sus casas.

Por otra parte, alrededor de las 19:30 horas, en el centro comercial ubicado sobre la carretera Atizapán-Nicolás Romero, en el paraje conocido como Puerto de Chivos, se llevaron a cabo saqueos, destrozos y realizaron pintas en contra del gasolinazo: “Mi hermano estaba afuera y él vio cuando llegaron y escuchó que un grupo de señores fueron los que reunieron a los jóvenes y los alentaron a hacer el desastre.” Dice un testimonio.

La gente muy espantada, en cuanto pudo, se resguardó en sus casas, y aunque nadie sabe con certeza quiénes son, les dicen: “son los que bloquean las carreteras”. Otros vecinos colocaron barricadas en la carretera Naucalpan-Toluca para impedir el paso y exigir seguridad en las colonias afectadas por los saqueos, además de sumarse a la exigencia de echar abajo los gasolinazos.

El objetivo de este montaje es deslegitimar el movimiento de vecinos de Naucalpan y Nicolás Romero que lucha contra los gasolinazos. Esta estrategia no es nueva, así se ha manejado el gobierno priísta en otras ocasiones y ha repetido el mismo patrón; un ejemplo de ello es lo ocurrido en la zona oriente del Valle de México en el 2012 con el famoso “ahí vienen”, en medio del conflicto electoral de entonces.

Es fundamental señalar la responsabilidad de los gobiernos estatal y federal en estos hechos. Por un lado, el gobierno federal con la irresponsable y agresiva acción de aumentar el precio de la gasolina ha generado un descontento popular bastante grande; y, por otro lado, el gobierno mexiquense, lejos de buscar las vías del diálogo y la solución concertada con los manifestantes, los ha agredido e incluso ha echado a andar grupos de provocadores, de infiltrados, los cuales están cometiendo desmanes para infringir temor y pánico en la población que está protestando.

Hoy mismo el presidente Enrique Peña Nieto ha dicho que “comparte la molestia” y que “apela a la comprensión de la sociedad”. Según él, el alza a la gasolina no es producto de la Reforma Energética; una mentira más que cree que disminuirá el descontento contra su administración. Además, habla de una “estabilidad económica” que tenemos que preservar. Esa estabilidad económica a la que se refiere es la de las grandes empresas beneficiadas con la reforma energética, y es un insulto pedirle a la sociedad comprenda el alza de precios en la gasolina y todos lo que ello conlleva.
Desde el Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero nos declaramos en alerta máxima, dando monitoreo y observación en todos los espacios de protesta que se están realizando y hacemos el más enfático señalamiento de que cualquier acto de represión y violación a los derechos humanos contra las personas que se están manifestando, los responsables son Enrique Peña Nieto y Eruviel Ávila Villegas.

Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero