Click para escuchar

Aplaudirle al de afuera, ser contestatario sólo el tiempo que dura un concierto, entre canciones.

El pasado jueves, el público gritó con intensidad cuando Roger Waters presumió haber conocido a algunos padres y madres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa. 58 mil personas se unieron al grito de ‘¡Asesino!’ Le aplaudieron y loaron el haberse dirigido al presidente exigiendo justicia y su renuncia.

¿Dónde estaban esas casi sesenta mil personas hace tres días? Sí, en la marcha por el año dos sin los 43 compañeros normalistas. ¿Dónde estaban esas casi sesenta mil personas el pasado 15 de septiembre? Sí, en la marcha #RenunciaYa. ¿Dónde están esas casi sesenta mil personas cada que desaparece una persona de las que engorda la cantidad con la que Waters se llenó la boca durante su discurso? Sí, las 28 mil, cuya desaparición denunció. ¿En dónde guardó el músico su millonaria fortuna cuando dijo que era hora que derribar el muro de privilegios que dividía a ricos y pobres? Él, que hizo uso de su privilegio de rico, europeo blanco para ocupar la plaza del Zócalo. Una plaza que ha sido negada a lxs pobres, al pueblo de México, una plaza de la que ha sido expulsada con violencia extrema cualquier manifestación de resistencia, una plaza en la que, cada vez que nos manifestamos arriesgamos la vida y la libertad (quienes no somos Roger Waters, claro).

El músico no tiene autoridad, ni moral ni de algún otro tipo, para decir lo que dice parado en los escenarios de OCESA/Televisa, mientras se embolsa los millones, resultado del sobreprecio de los boletos. ¿Cómo se atrevió el intérprete de ‘Welcome to the machine’ a lanzar un discurso pseudocontestatario desde el núcleo mismo de la máquina?

  • ¡El concierto del Zócalo fue gratuito!

  • Sí. Las otras dos fechas no lo fueron y con menos de la mitad de lo que ganó por uno de los conciertos en el Foro Sol le habría alcanzado para montar el show gratuito, todavía le habría sobrado la otra mitad y el total de la segunda fecha, más la fortuna millonaria que amasa desde hace unos años. Todo esto cobraría relevancia si hubiera sido el mismo Waters quien hubiera costeado el show gratuito del Zócalo. Pero no fue así. El patrocinador principal, AT&T, pagó por todo y el gobierno de la CDMX corrió con los gastos de logística y seguridad.

No me malinterpreten, Pink Floyd me gusta mucho y desde hace mucho tiempo. No soy fan, ni de ellos ni de ninguna otra cosa. Mantengo una relación crítica con mis pasiones. Como músicos, compositores, como artistas, no podría interpelarles, especialmente a Syd Barrett, el gran loco. Pero Waters es, actualmente, un cuerpo vacío de resistencia, un cuerpo entristecido por su inclusión. De Waters no queda más que el envase. Y su pretensión de convertir ese envase en un proyecto de resistencia política es más que lastimero.

waters

EL DISCURSO LÍNEA POR LÍNEA

“La gente está lista para un nuevo comienzo”

Falso. La gente sólo quiere poder consumir. La gente en este país se vuelve contra quienes protestamos. Cuando hay cierre de calles, marchas, plantones, la mayoría de las personas culpa a quienes protestamos, nos mientan la madre con el claxon y, por supuesto, no se unen a las manifestaciones, no visitan los plantones, no hablan con nosotrxs. Nos llaman vagxs, vándalxs y la conservación de paredes intactas les resulta más relevante que la de nuestras vidas. No sé en qué universo alterno cree Waters que se presenta. Pero en este mundo, en este momento la gente no está lista para un ‘nuevo comienzo’, sea lo que sea que esto signifique. Sí, habemos unxs pocxs listxs. No, no para un nuevo comienzo. Estamos listxs para abonar a la destrucción de esta sociedad y del sistema que le subyace, y es lo que hacemos.

“Es hora de destruir el muro que divide a los más ricos de los más pobres”

¿El muro que dividió a los que pudieron pagar un boleto a OCESA y verlo en la comodidad de un asiento o en el general a unos metros de distancia de los que no pudimos pagar ese boleto y nos tocó empujar a la policía en un auténtico portazo, luego de hacer fila por más de 10 horas? ¿El muro que divide a los pobres que protestan de los ricos europeos que también lo hacen? Sí, ese muro del que de un lado se puede protestar sin perder la vida, entre luces y aplausos y del que de otro lado se pierden miles de vidas por decir las mismas cosas? O ¿se refería al muro que Trump pretende alzar en la frontera? Por que si es así, cabe destacar que en Estados Unidos también hay un sistema de clases que coloca a algunos por encima de muchos; también hay esclavitud y violencia económica. Además, independientemente de lo que el muro de Trump separe, al interior de nuestro país la marginación se respira en el aire.

Señor Roger Waters ¿desde su lado del muro, el lado de los ricos, se puede tumbar o es usted el único que lo embiste con toda su fuerza sin tener disposición de brincarlo y unirse a lxs que estamos del otro lado? ¿Hay algo que usted desde ‘la máquina’ puede hacer para derribar el muro que lo coloca en su privilegiada existencia?

“Sus políticas han fallado”

Totalmente falso. La necropolítica es más que un éxito en México (y en el mundo), las reformas han beneficiado a las corporaciones, siendo eficaces para el modelo neoliberal rapaz. Las políticas (sea lo que sea que Waters entienda por ‘políticas’) han sido tan eficaces, los grupos de opresores están parados en tierra tan firme que hasta le han permitido a un rockstar (europeo, blanco, rico) gritar durante tres días consecutivos sus críticas ligeras. Las políticas han funcionado tan bien, que la gente no alcanza a ver la violencia económica a la que está sometida y sigue creyendo que hay que trabajar duro para salir del hoyo en el que se encuentran. Las políticas funcionan tan bien que acá se mata a cuanto disidente se quiere y no pasa nada, se aumentan los precios, se reducen los salarios, se arrebatan los derechos laborales y no pasa nada. La gente tiene miedo y prefiere conformarse con que no le disparen por media cabeza. Así de bien funcionan las políticas.

“Observe a su gente; los ojos del mundo le están observando a usted”

¿De qué nos serviría que el presidente nos observara? Seguro lo hace. ¿De qué sirve que el mundo le esté observando a él? Si no pasa nada. Hasta da miedo que el mundo le esté observando y que no reaccione, le es cómplice, entonces.

Siendo el señor Waters un millonario, se atrevió a interpretar ‘Money’. Una canción que incluye versos como “Money, it’s a crime” (Dinero, es un crimen), “it’s the root of all evil” (es la raíz de todo el mal).

Mientras tanto, Miguel Ángel Mancera twittea fotos del concierto. Lo está pasando ¡bomba!

RENUNCIA YA

Y si renuncia ¿qué? La jodidez del país y del mundo no se debe a que unas cuantas malas personas están en los gobiernos, después de esas malas personas habrá millones que les sigan, y no importa cuántas renuncien. La situación de México no va a cambiar si Peña Nieto renuncia. Acaso ¿preferiríamos a Osorio Chong en el ejecutivo? ¿A Margarita Zavala, esposa de un multihomicida, homófoba? Ni modo, no se puede creer que la responsabilidad de las consecuencias naturales de este sistema recae en una persona o dos: Peña Nieto y Trump.

trump

TRUMP, ERES UN PENDEJO

El ‘gran revolucionario’, en un acto sumamente especista y misógino, ridiculiza al malparido de Trump aludiendo a él durante la canción ‘Pigs’ y poniéndole cuerpo de mujer, pintándole los labios, feminizándolo. Y pasa lo mismo, si se va Trump, no se van a ir el racismo, clasismo y xenofobia con él. So?

Y bien, Waters hace un show, de eso vive y vive mejor que el 90% del mundo. Lo que asusta sobremanera es que doscientas mil personas aplaudan, celebren, loen a tan miserable proyecto de resistencia: Roger Waters.

Yo entré en uno de los portazos. Fui a un concierto, a escuchar canciones que me han gustado durante años. Fue un gran espectáculo. Pero a Waters sólo le creo que sabe tocar. Lo demás es sólo un intento por verme la cara: por decirme(nos) que no haga lo que él hace, que no viva como él vive. Respeto la dimensión estética de su música y de su show. La dimensión política es una ofensa a la propia inteligencia.

Y si, ayer, doscientas mil personas gritaron “¡Fuera Peña!”, fue sólo para complacer a su artista de moda, para no tirarle sus castillos en el aire, para que Roger pudiera seguir viviendo su fantasía junior-punk. Esa fantasía que le permite escapar de la realidad dentro de ‘la máquina’.

Él acumula dinero, él se contrata para monopolios, él se presta para que el sistema se legitime como democrático, él inflama gente con ligerezas e imposibilidades. Estos ‘showcitos’ le han de ayudar a dormir en paz.

“Es Las Vegas con mensaje” El Pingüino

Fotografías de Jesús P. Cortés
Imagen destacada de la publicación: Animal Político

s