Primer Encuentro de Poetry Slam Feminista

“No te podemos dar el premio porque es una playera para hombre”, “De seguro casi ganas porque traes shorts”, son algunos de los comentarios con los que se topan algunas poetas que participan en slams de poesía en México. Además de esta clase de comentarios dirigidos a ellas, toca escuchar poemas misóginos en voces de hombres igualmente misóginos. Algunas poetas han sido, incluso, agredidas sexualmente en el marco de estos eventos; eventos en los que, cabe mencionar, la participación de mujeres es mínima: tres o cuatro frente a más de una veintena de hombres.

Ante la violencia, algunas de las pocas mujeres que asistían, decidieron dejar de hacerlo. El por qué se adivina pronto: el terreno de la poesía, como muchos otros, es un espacio masculino. Las mujeres que osan cruzar el umbral se encuentran, las más de las veces, con descalificación, burla y agresión. Incluso medios de comunicación como Tercera Vía las invisibilizan, dejándolas fuera al hablar de El estado de la poesía en México. (liga al artículo)

Sin embargo, el hecho de que ellas se hayan retirado de los slams, no significa que hayan abandonado el ejercicio poético. Ellas siguen escribiendo, ellas y tantas más que no se reconocen poetas ni escritoras y que tienen tanto que decir.

El público

El público

Atendiendo a esta realidad, la Colectiva Hilanderas, conformada por Joana Medellín, Nayelli Palacios, Shimara Magaly y otras poetas itinerantes junto a Cascada de Palabras Cartonera y Personajes Subterráneos, convocaron al Primer Encuentro Nacional de Poetry Slam Feminista, primer evento de esta naturaleza, que se llevó a cabo en Punto Gozadera el pasado 8 de septiembre. El objetivo es crear un espacio en el que las mujeres se sientan libres y tranquilas de compartir sus sentires plasmados en letras, sin ningún tipo de violencia; así como la capitalización de las escritoras.

Alrededor de las siete de la tarde se abrió el registro para cualquier mujer que quisiera compartir sus letras y, para las

ocho de la noche, ya se contaba más de una veintena de participantes. Quienes se apuntaban en la lista confesaban nervios pero mucha emoción; hablaban de que se trataba de la primera vez que hacían algo parecido; algunas llegaban indecisas y se animaban a último momento frente a la mesa de registro. Llegaron mujeres chilangas, poblanas, queretanas, chicanas; escritoras, cantantes, raperas, activistas, maestras, performanceras, periodistas, artesanas, estudiantes, fotógrafas…

Las reglas fueron sencillas: Sólo mujeres, cualquier texto original, tres minutos, tu voz, tu cuerpa. No era necesario ser una experimentada escritora ni nada por el estilo.

Shimara Magaly abrió el slam con la lectura de Conjuro Antifeminicidas de Domenique Draco y fue la simpática conductora del evento.

Se convocó a cinco mujeres del público para que formaran el

jurado. Luego, alguien del público decía un número al azar y se llamaba a la participante que lo tuviera. Una tras otra, más de treinta mujeres subieron al escenario a leer poemas, prosas y otros textos que rebasaban las categorías tradicionales. Los temas: feminicidio, feminismo, feministas, el tiempo, deconstrucción feminista, erotismo, violencia en las relaciones afectivas, lucha feminista, migración, lesbiandad, libertad, dignidad.

Al terminar la primera ronda de lectura, la rapera feminista Masta Quba  puso a bailar a las asistentes con un beat súper movido y unas rimas certeras.

Las participantes fueron calificadas, al más puro estilo de la escuela primaria y de forma poco democrática, a decir de

algunas asistentes del público, por las jurados y quienes obtuvieron los puntajes más altos pasaron a la ronda final. Seis textos más y, esta vez, fueron los aplausos y gritos de las asistentes los que votaron por los lugares que ocuparían las finalistas: La Misma, Diana Karina Mantilla, representante de Puebla.

, Diana Cervera, representante de la comunidad chicana, Martha Mega, Joana Medellín y Mimi Kitamura.

Los premios: dinero en efectivo, recaudado entre las asistentes, libros, fanzines y cupones de Punto Gozadera. La ganadora del primer lugar: Joana Medellín.

Dado el alcance y repercusión del evento, se conformó como la primera liga nacional feminista bajo el nombre de Slam Poetry FeMx. Las participantes fueron invitadas a formar parte del Circuito Nacional de Poetry Slam Mx.

Se anunció la organización de cinco slams y un sexto con las ganadoras de cada uno para elegir a la representante que participará en el Slam Nacional.

Joana Medellín, primer lugar

Joana Medellín, primer lugar

“Al margen del Circuito Nacional, mi deseo es que se repliquen slams feministas por toda la República”, comentó Shimara Magaly en entrevista con Radio Zapote.

 “Hubo magia, lo hicimos juntas” Colectiva Hilanderas

 Agradecimientos: Colectiva Hilanderas, Shimara Magaly por la retroalimentación, la paciencia, la información y el amor, público asistente al Primer Poetry Slam Feminista.

Por: Lola Dolor